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Marzo 2020

Día Mundial de la Tierra

El 22 de abril se celebra el Día Mundial de la Tierra, y desde Ski&Night queremos poner nuestro granito de arena contándote cómo disfrutar del esquí de una manera amigable hacia el medio ambiente. ¿Quieres saber cómo reducir el impacto a la naturaleza practicando tu deporte favorito? ¡Sigue leyendo!

Sobre el Día Mundial de la Tierra

Para empezar, queremos contarte un poco de qué va este día, pues hoy ya sabemos que tenemos una necesidad apremiante por cuidar de la naturaleza, pero, hasta no hace mucho, pensábamos que teníamos que enfrentarnos a ella para sobrevivir.

Debido a esta emergente concienciación, se declaró el Día Mundial de la Tierra en 1970 gracias al senador estadounidense Gaylord Nelson, con la finalidad de extender al mundo estos valores de preservación, de la necesidad vital que tenemos los seres humanos de proteger nuestro planeta, y, siguiendo su estela, en 1992 se realizó la Declaración de Río de Janeiro en la que 178 países firmaron para, entre otras cosas, promulgar leyes eficaces sobre el medio ambiente, que tanto apremian debido a los niveles de contaminación del planeta.

El esquí y el medio ambiente

Se ha argumentado muchísimo sobre el efecto negativo que tiene el esquí sobre los montes, así como del efecto también positivo que trae consigo este deporte de nieve.

Por un lado, están los efectos negativos del esquí sobre el medioambiente: las construcciones que requiere el tener unas pistas acondicionadas para todos los niveles de esquí, la preparación del terreno necesaria para la creación y manutención de las pistas, además de la huella que deja el paso de tanta gente por las zonas de montaña, que no están preparadas para ello.

Por otro lado, el esquí es un revitalizador económico que no sólo ayuda a mantener zonas rurales que desaparecerían de no ser por su flujo de capital, sino que además invierte en la manutención y la conservación de sus montañas, así como influye en que las personas que vienen a disfrutar de este deporte y de la escena que representa el paisaje creen lazos con la naturaleza y se conciencien sobre el peligro en el que ésta se encuentra.

Cómo esquiar minimizando tu huella

La mayoría de las estaciones de esquí están apostando por ello con iniciativas como la de reducir el impacto al entorno mejorando la eficiencia energética de sus instalaciones, pero ¿qué puedes hacer tú?

1. No uses la montaña como a tu cubo de basura

Parece una tontería y suena a lo que te decían tus padres cuando eras pequeño, pero uno de los factores que afecta realmente a la montaña es la basura que produce tanta cantidad de gente en un entorno tan vulnerable. Las estaciones pueden dedicar tiempo dinero y esfuerzo para limpiar la basura que los viajeros tiran al suelo, pero no es tan simple limpiar los residuos que se tiran en zonas fuera de pista y de difícil acceso.

Los residuos más comunes tardan muchísimos años en desintegrarse, además de causar la muerte por asfixia o envenenamiento, entre otros, de los animales autóctonos de montaña; en comparación, a ti sólo te cuesta un pequeño gesto depositar tus residuos en un contenedor habilitado para ello.

Te dejamos unos ejemplos de lo que tarda la naturaleza en desintegrar objetos muy comunes, como son: una bolsa de plástico, que puede tardar hasta 150 años en desintegrarse por completo, las latas de refresco o de cerveza tardan hasta 500 años y las botellas de plástico tardan mil años en descomponerse.

2. Comparte vehículo

La forma en la que nos desplazamos (tanto a las pistas como a la estación) también afecta al medio ambiente. El tráfico que se forma tanto en las carreteras de montaña que dan acceso a las estaciones como a los coches que congestionan el acceso a las pistas son una gran fuente de contaminación tanto para la montaña como para el aire.

Si es absolutamente indispensable que vayas en coche porque no has podido encontrar otra alternativa, siempre es positivo reducir el número de coches al compartir vehículo con tus amigos. La mejor opción siempre es ir en autobús o en avión, ya que reduces al máximo la contaminación. Además, alojarte a pie de pista reduce el uso del coche (y de cualquier otro vehículo) y es terriblemente cómodo, pero si no has podido encontrar un alojamiento así, siempre puedes usar el Ski-Bus, que te permite conocer a otras personas con pasión por el esquí además de reducir lo que contaminas.

En Ski&Night contratamos siempre que nos es posible autobuses para todos nuestros viajes de grupo. Estos buses, además, te dejan cerca de las pistas y de tu apartamento, ya que los alojamientos con los que trabajamos están siempre a una distancia máxima de 10 minutos andando y la mayoría son a pie de pista. Compartes además el autobús con esquiadores de tu ciudad a los que también les encanta este deporte de nieve y la fiesta que traemos con nosotros; esto no sólo te permite conocer gente nueva con tus mismos intereses y reducir la contaminación, sino que además no atacará a tu bolsillo, ya que el precio de ida y vuelta ronda siempre entre los 50 y los 70 euros máximo. 

3. No abuses del «free ride»

Además de no estar cubierto por la mayoría de los seguros (incluyendo el seguro que viene con el propio Forfait), esquiar fuera de pista es la forma de esquí que más daña al medio ambiente en comparación con cualquier otra forma de practicar este deporte, como hacerlo en las pistas habilitadas para ello o de la que os hablamos más adelante: el esquí nórdico.

El «free ride» supone para la montaña un daño superior al esquí que se practica dentro de las pistas, además de que puede provocar aludes y deslizamientos de placa que no sólo dañan la montaña sino que pueden ser peligrosos si no se va debidamente equipado para ello.

4. Practica el esquí nórdico

El esquí nórdico envuelve diferentes disciplinas de esquí en las que el factor común es que no necesita de infraestructura fija en la montaña para poder practicarlo (lo cual es muy bueno para la montaña) y que el equipo es algo diferente, ya que para empezar el talón de la bota no se fija, lo que da una sensación de libertad bastante mayor.

Uno de los principales beneficios de este tipo de esquí para el ecosistema de montaña es que los esquiadores que practican esta disciplina se desplazan enteramente por su cuenta, sin necesidad de telecabinas. Esto se consigue gracias a la mayor libertad que aporta el equipo específico de esquí nórdico, que es más ligero y permite una mayor libertad de movimientos.

5. Prueba a esquiar en estaciones eco-friendly

Cada vez abundan más y son muy fáciles de reconocer: estas estaciones no tienen grandes construcciones, carecen de pistas artificiales en la montaña, tampoco usan cañones de nieve, sino que aprovechan la nieve que cae de forma natural y no abren si no se producen las nevadas. Estas estaciones son idóneas para practicar el esquí nórdico en vez del alpino, que ya comentábamos que es mucho más ameno para la montaña que este último. Un ejemplo de estas estaciones en España es, por ejemplo, Navafría.

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